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¿Cómo actúan los antihipertensivos en el organismo?

¿Cómo actúan los antihipertensivos en el organismo?

La hipertensión arterial es una de las enfermedades más comunes que afecta a los adultos en todo el mundo. Se produce cuando la presión arterial es demasiado alta y puede provocar daño en los vasos sanguíneos, el corazón y otros órganos importantes. Por suerte, existen antihipertensivos que pueden ayudar a controlar esta afección. En este artículo te explicaremos cómo actúan estos medicamentos en el organismo y cómo te pueden ayudar a controlar tu presión arterial.

¿Qué son los antihipertensivos?

Los antihipertensivos son un grupo de medicamentos que se usan para bajar la presión arterial en personas que sufren hipertensión. Hay diferentes tipos de antihipertensivos y cada uno actúa de manera distinta en el organismo.

Diuréticos

Los diuréticos son uno de los medicamentos antihipertensivos más comunes. Estos medicamentos actúan en los riñones y aumentan la cantidad de orina que producen. Como resultado, se elimina más agua y sodio del cuerpo, lo que ayuda a reducir el volumen de líquidos y a disminuir la presión arterial.

Beta-bloqueantes

Los beta-bloqueantes actúan en el sistema nervioso simpático y reducen la frecuencia cardíaca y la fuerza de las contracciones. Esto provoca una disminución de la presión arterial, ya que el corazón no tiene que trabajar tan duro para bombear la sangre.

Bloqueadores de los canales de calcio

Los bloqueadores de los canales de calcio actúan en las células musculares de los vasos sanguíneos y disminuyen la contracción que provoca que los vasos se estrechen. Esto aumenta el flujo sanguíneo y reduce la presión arterial.

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) actúan en el sistema renina-angiotensina-aldosterona. Bloquean la conversión de la angiotensina I a angiotensina II y reducen la liberación de aldosterona, dos sustancias que aumentan la presión arterial. De esta manera, los IECA ayudan a disminuir la presión arterial.

Antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARAII)

Los antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARAII) actúan de manera similar a los IECA, pero bloquean directamente los receptores de angiotensina II en vez de bloquear su producción. Esto también ayuda a reducir la presión arterial.

¿Cómo se administran los antihipertensivos?

Los antihipertensivos se pueden administrar por vía oral, inyectable o a través de un parche cutáneo. La forma en que se administre dependerá del tipo de medicamento, la gravedad de la hipertensión y la salud general del paciente.

Los pacientes que sufren hipertensión deben tomar sus medicamentos como se les ha indicado y no deben dejar de tomarlos sin el consentimiento de su médico. Si bien los antihipertensivos pueden tener efectos secundarios, estos suelen desaparecer después de un tiempo. Por ello, es importante que los pacientes informen a su médico sobre cualquier efecto secundario que presenten para poder ajustar la dosis o cambiar de medicamento si es necesario.

Efectos secundarios de los antihipertensivos

Los efectos secundarios de los antihipertensivos pueden variar según el tipo de medicamento y la dosis. Los efectos secundarios más comunes incluyen:

- Fatiga
- Debilidad
- Mareo
- Náuseas
- Sequedad de boca
- Dolores de cabeza

Si bien estos efectos secundarios pueden ser molestos, no suelen ser graves. No obstante, es importante que los pacientes informen a su médico si presentan alguno de estos efectos secundarios o cualquier otro que les parezca preocupante.

Conclusión

En resumen, los antihipertensivos son una herramienta importante para el control de la hipertensión arterial. Actúan en diferentes áreas del organismo para reducir la presión arterial y evitar daños en los vasos sanguíneos y otros órganos. Los pacientes deben tomar sus medicamentos de manera adecuada y consultar con su médico cualquier efecto secundario que presenten. Si bien los antihipertensivos no curan la hipertensión, pueden ayudar a los pacientes a controlarla y prevenir complicaciones. Si sospechas que padeces de hipertensión, acude a tu médico para que te realice un diagnóstico preciso y te indique el tratamiento adecuado.